21 gramos
21 gramos. Una cucharada o poco más. Un numero casi sin significado en el volumen de cosas que generamos o movemos a lo largo de nuestras vidas. El peso de un aliento o de unas gotas de sudor. El peso de unas lágrimas. En fin, nada. ¿Y si te digo que también es el peso de tu alma? Pues aquí estás en el lugar donde una simple alma, en una isla pequeña, se desnuda decidiendo almarse y almar. Donde unos pocos gramos mueven toneladas de vida. Donde quien escribe, son 21 gramos.
-
Almar nace en una pequeña isla que me ha permitido lo que nada ni nadie me habían permitido antes. Quitar poco a poco las capas con las que, en casi 40 años de vida, se iba enterrando y ahogando mi parte más íntima, sincera y frágil. El alma. Decidí entonces, gracias a otras personas también,
-
Observo a diario como la comodidad y la facilidad permean nuestras vidas, dejándonos llevar por caminos y decisiones que son todo menos que sentidas verdaderamente. Seguramente un rol importante lo tenga la sociedad en la que algunos han nacido y en la que otros se han encontrado poco a poco a vivir cambio detrás cambio.
-
Hola. Si, estoy hablando contigo, aunque no lo sepas. Tal vez no quieras escucharme o tal vez no puedas escucharme en este momento. Tal vez no seas capaz de escucharme y tampoco te importe aprender hacerlo. Poco importa, yo no me canso de hablarte y nunca lo haré. Tampoco se trata de escuchar tal como
-
Hace tiempo junté unas cuantas palabras registrándolas bajo el nombre de “Donde sobre cuándo”. Muy correctamente las palabras mancharon las hojas tal como me salían de mi interior, pero por alguna que otra razón no llegué a darle forma completa, finalizarlas y libremente publicarlas. Las dejé en un rincón de una carpeta “incompletos” mucho tiempo
-
Hablar sin hablar. Escribir sin escribir. Pedir permiso hasta por llamar o por mandar un mensaje. Decir, expresando todo y nada al mismo tiempo. Cortarse en el mismo momento que se decide hacer una cosa. Pedir perdón cada 2 palabras pensando que eso sirva como autorización para decir cualquier cosa y quedar hasta dando pena,
-
Hace años me crucé con esa palabra. Desconocida en aquel entonces, tatuada en mí hoy en día. Cruzó mi camino por casualidad y se aparcó en un rincón de mi mente bien escondida sin necesidad de salir o manifestarse claramente. Cada vez más me quedo asombrado de lo receptivo que es nuestro cuerpo en su
-
Tú y yo.. tú y yo.. tú y yo.. cuantas veces he utilizado esa expresión. Un dos que forma un uno. Donde nada más es necesario y todo es suficiente. Juntos y privadamente públicos. Intimidad interna sin miedo a mostrarse porque lo que realmente es íntimo y profundo se queda dentro de un tú y
-
Hay muchas formas de despedirse, ya sea por llamada, en vivo o por mensaje. Te amo, te quiero, un beso, un abrazo, algunas que otras emoticons.. todas bonitas y tal vez sobrevaloradas. Pueden incluir todo y nada y muchas veces son muy mal gastadas. Entre muchas formas hay una que destaca por completo entre todas.
-

Con esa simple palabra se podrían escribir libros, incluso bibliotecas enteras, hacer películas, podcast y muchas otras. Yo no tengo ni posibilidad ni capacidad para escribir un libro o hacer una película, pero tengo la suerte de poder hacer la cosa más maravillosa que se pueda imaginar con esa simple palabra. Vivirla. Todo empezó una

